sábado, 12 de marzo de 2011
Un día en la Maestría
Un sabado de Marzo del 2011 ha sido uno de los más divertidos de mi vida, me desperte muy temprano mucho muy aflojerada para ir a la maestría, no me sentia muy bien que digamos pero aún así emprendi el viaje hacía la escuela. Cuando llegue a la escuela pense en quedarme a dormitar unos momentos, debido a que tenia frio, sueño y mi bebé se estaba moviendo mucho en mi vientre. Me encontraba en proceso de dormir cuando veo llegar a Dalia, una de mis amigas, por lo cual decidi bajar del carro e irme con ella, ambas decidimos entrar al baño yo a maquillarme (por que no lo había hecho) y ella .... bueno ya saben. A los pocos minutos de haber entrado al baño llega otra de nuestras amigas, la nena Cande. Cuando Dalia sale del baño nos ponemos a platicar las tres mientras yo continuo con mi proceso de hojalatería y pintura. Las tres conincidimos en que teniamos mucho sueño, flojera y un poco de hambre, por lo tando decidimos no entrar a la clase de Francés he irnos a desayunar. Y así lo hisimos, despues de divagar un rato por la ciudad sin encontrar nada decente que comer decidimos entrar a una tienda departamental de esas que ofrecen buffet por 99 pesos, entramos, observamos la comida, vimos la carta pero nada nos agarado y decidimos salir. No teniamos ni la menos idea de adonde ibamos a ir solo sabiamos que teniamos un fuerte antojo de gorditas. Mi amiga Dalia tubo la grnadiosa idea de que fueramos a comer a las inmediaciones del seguro social y así lo hisimos, al llegar observamos que había una serie de puestos algo atractivos que ofrecian una variedad de garnachas y demás alimentos, entre ellos observamos justo lo que buscabamos "GORDITAS". Nos dispusimos a buscar estacionamiento, afortunadamente no tubimos que hacer mucho para encontrar, bueno si, esperar a un viejo mañoso a que se le hincharan los tanates y saliera de donde estaba estacionado, era el tipico señor que va a salir de donde esta aparcado, pero cuando ve que alguien ocupara ese lugar hacer todo lo que esta a su alcance para tardarse las horas. Minutos después ya estacionadas bajamos del carro y nos dirijimos a los prometedores puestos, nos detubimos justo en el de las gorditas las cuales por cierto fueron más que buenas ... estaban excelentes, además compramos tamales con unas señoras algo groseras pero con muy buena mano para preparar tamales y atole (mmm!!! =P). Cuatro grodita, tres tamales y un litro de atole despues ya estabamos listas para emprender el viaje a la escuela y ahora si hacer lo que desde un principio debimos hacer .... ESTUDIAR.
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